En el envío de correos electrónicos no basta con tener buenos contenidos o listas actualizadas
Gmail, a través de su herramienta Postmaster, clasifica a los dominios y remitentes según su comportamiento histórico. Esta clasificación influye directamente en si los correos llegan a la bandeja de entrada, a spam o si son bloqueados
Las 4 categorías de reputación según Gmail Postmaster
Gmail agrupa la reputación de los dominios en cuatro niveles:
Alta
Indica un historial consistente de buenas prácticas. Los correos suelen llegar correctamente a la bandeja de entrada (o principal) y presentan bajas tasas de reclamos y errores.
En este nivel, la lectoría de una campaña puede situarse entre un 30% y un 55% de lectoría única, dependiendo del tipo de envío y audiencia.
Media
El dominio mantiene un comportamiento aceptable, pero con señales que Gmail observa con cautela.La entregabilidad es razonable, aunque puede verse afectada en envíos de mayor volumen o frecuencia.
Aquí la lectoría de una campaña suele estar entre un 20% y un 30% de lectoría única.
Baja
Refleja problemas recurrentes, como reclamos de spam, rebotes o prácticas poco consistentes. En este nivel, muchos mensajes comienzan a derivarse a la carpeta de spam. Este escenario suele darse cuando, de forma periódica, las declaraciones de spam superan el 0,3% diario.
La lectoría de una campaña puede caer entre un 7% y un 12% de lectoría única.
Pésima o mala
Indica un dominio con historial negativo.
Los correos suelen ser bloqueados o rechazados directamente por Gmail. En este punto, no todos los correos son recepcionados por Gmail y no siempre existe un rebote que lo indique, por lo que no es posible saber con certeza cuáles llegaron realmente a destino.
La lectoría de una campaña suele situarse entre un 1% y un 3%.
Por qué la reputación es clave
La reputación no se construye en un solo envío, sino a lo largo del tiempo. Factores como el volumen, la consistencia, la calidad de las bases y el control del proceso influyen directamente en cómo Gmail evalúa a un remitente. Por eso, para las empresas que envían correos operativos o transaccionales, es fundamental:
- monitorear su reputación de dominio,
- mantener control sobre sus envíos,
- y evitar acciones manuales o improvisadas.
En Puntonet ayudamos a nuestros clientes a integrar el envío de correos dentro de sus procesos, manteniendo trazabilidad, control y buenas prácticas que protegen la reputación del dominio a largo plazo.
En un próximo artículo nos referiremos al Envío Inteligente (EI), cuyo objetivo es proteger o recuperar la reputación del dominio.

